Praga la ciudad dorada

Last Updated: 3 mayo, 2026By

pinupAlgunos dicen que se trata de la ciudad más bella de Europa, otros dicen que del mundo entero. Incluso, la capital de la República Checa es denominada por muchos de multitud de formas distintas: la ciudad dorada, la ciudad de las cien torres, la madre de las ciudades o el corazón de Europa.  Y bien creemos, que con su belleza tiene un poco de todas las denominaciones.

Bienvenidos a Praga, una ciudad llena de encantos, historia y misterios. Esta bella ciudad centroeuropea, es una de las 20 ciudades más visitadas del mundo entero. Un recorrido por sus calles nos entrega una mezcla de agradables sensaciones que deben ser vividas en primera persona una vez en la vida.

Praga derrocha belleza por su arquitectura y calles. Nos entrega una esencia de sensaciones históricas de notable fuerza emocional y un sin fin de recorridos llenos de bonitas, tristes e interesantes historias acontecidas por sus ancestros.

Podríamos estar escribiendo horas y horas acerca de los encantos de la capital checa, pero nos vamos a centrar en lo que consideramos más relevante de nuestra visita.

Sinceramente el tiempo no nos acompañó durante nuestro viaje, pero bien, cierto es que siempre nos escapamos de la lluvia y del viento. Y la verdad es que Praga es hermosa incluso si el tiempo es un poco gris. Naturalmente visitamos el Antiguo Ayuntamiento y subimos para contemplar la ciudad desde arriba. Tuvimos la suerte de poder experimentar en persona cuando el famosísimo Reloj Astronómico tocaba las 12 y los trompeteros salían al balcón del Ayuntamiento para acompañar las campanadas con el son de su instrumento. La Plaza Staroměstský siempre llena de gente, sobre todo de turistas y de atracciones para ellos, es más que encantadora. Se percibe la historia, la literatura en cada rinconcito, merece la pena perderse por las callejuelas alrededor.

Vista panorámica

Nosotros optamos por probar la renombrada cerveza checa en una cervecería que es más que famosa, y no por su glamour, sino por ser tan tradicional.”U zlatého Tygra”  es la cervecería que también visitó el ex presidente estadounidense Bill Clinton, acompañado del ex presidente checo, Václav Havel, por tratarse de una de las cervecerías de toda la vida de los checos. Se puede afirmar que éramos los únicos extranjeros en el bar, pero nos trataron como si fuéramos uno de ellos: si te sientas en una mesa (las mesas son grandes y puedes sentarte incluso si la mesa ya está ocupada, pero quedan asientos libres) el camarero no te pregunta nada, automáticamente te trae una jarra de cerveza. Sí, una jarra, no una caña. Al acabarla, tampoco te preguntan nada, te traen la siguiente… hasta que no le digas que no querías más. No somos fumadores, sin embargo sería muy extraño imaginar esta cervecería sin el humo del tabaco, y es que en la República Checa está permitido fumar en los bares y cervecerías.

Cervecería típica

Por supuesto recomendamos visitar el Barrio Judío con el Cementerio, las tres sinagogas y el Museo, vale la pena comprar el billete combinado para visitarlo todo. El Castillo con la Catedral de San Vito, el Callejón del Oro y el cambio de la guardia tampoco se puede perder. Si disponemos de más tiempo, nuestro barrio favorito es indiscutiblemente el barrio Mala Strana, cruzando el Puente de Carlos (claro, el Puente de Carlos es, quizás la atracción número 1 de la ciudad). Malá Strana no tiene tanto bullicio como el Centro, pero justo en este factor erradica su encanto. Los palacios urbanos con los escudos de los gremios, las calles adoquinadas, pequeños restaurantes y bares con comida tradicional, el muro de John Lennon… nos hubiera gustado parar el tiempo y eternizar el momento.

Muro de John Lennon

Pero teníamos que seguir nuestra ruta turística, y continuamos nuestra visita de la ciudad a un par de lugares emblemáticos de la ciudad. Bueno, quizás mejor decir a otros tantos lugares emblemáticos, ya que Praga tiene muchos lugares con esa etiqueta relevante.

Pues tocaba el turno de visitar el Museo de Franz Kafka, y la verdad que resultó interesante, aunque peculiar, bastante peculiar. Seguimos un poco más, y el siguiente punto de nuestra visita a Praga sería la calle más estrecha del mundo, y en la que se ha instalado un semáforo para impedir el colapso de los peatones. Pues hay que esperar la fase semafórica en verde para poder cruzar al otro lado. En un extremo del inicio de la calle más estrecha, se encuentra el primer semáforo justo en la calle  Lužického Semináře y, al otro lado de la misma, encontramos el fin de la misma, justo en el río Moldava. Y claro, como casi todo en las ciudades turísticas por excelencia, esta diminuta calle, ha encontrado un filón en su atractivo. Pues al cruzar la calle se llega al final, sin salida, junto al río y vamos a parar a un bar con terraza que tienta a sentarse y tomarse algo para descansar de una larga jornada.

Vista aérea diurna

Podríamos estar bastante tiempo compartiendo, comentando y narrando las múltiples bellezas y lugares que visitar en un viaje a Praga, pero no acabaríamos nunca. Podemos resumir nuestra experiencia en la capital Checa como una experiencia inolvidable, y de que estamos seguros que repetiremos en un futuro próximo.

Vista aérea nocturna

Por supuesto, recomendamos a todos los viajeros, y en especial a los nostálgicos de ciudades con carga emocional y cultural, que visiten la ciudad dorada, Praga. Si queréis propuestas interesantes para vuestro viaje, clic aquí.

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